El folk progresivo (o prog-folk) surgió a finales de la década de 1960 y alcanzó su apogeo en los 70, principalmente en el Reino Unido y Europa. Su esencia reside en la fusión de los instrumentos y temas del folk tradicional (guitarras acústicas, flautas, violines, letras sobre la naturaleza o el folclore) con las ambiciones estructurales y técnicas del rock progresivo.
A diferencia del folk convencional, que suele seguir estructuras de estrofa-estribillo, el folk progresivo rompe los moldes. Los artistas de este género no se conformaban con interpretar baladas antiguas; buscaban expandirlas mediante:
Instrumentación inusual: Uso de laúdes, mandolinas, sitares y, eventualmente, sintetizadores y teclados.
Estructuras complejas: Canciones de larga duración, cambios de compás (tiempos amalgama) y secciones instrumentales extensas.
Temática: Un enfoque profundo en la mitología, el misticismo, la literatura fantástica y una fuerte conexión espiritual con la vida rural y el pasado medieval.
Mientras que bandas como Jethro Tull llevaron el género a las masas mezclándolo con el hard rock, otros colectivos como Comus exploraron una faceta más oscura y experimental conocida como acid folk. El género permitió que el rock dejara de mirar solo hacia el futuro tecnológico y comenzara a rescatar la identidad cultural europea, transformándola en algo nuevo, ecléctico y, a menudo, muy sofisticado.
Jethro Tull: Los reyes indiscutibles. Discos como Songs from the Wood y Heavy Horses son la definición perfecta del género.
The Incredible String Band: Pioneros del lado más psicodélico y místico del folk británico.
Renaissance: Destacaron por la voz operística de Annie Haslam y su fusión de folk con música clásica.
Pentangle: Maestros de la técnica, mezclando folk, jazz y blues con una precisión asombrosa.
Fairport Convention: Aunque empezaron como folk-rock, sus composiciones épicas los acercaron constantemente al prog.
Comus: Conocidos por su álbum First Utterance, una obra de culto oscura, macabra y rítmicamente compleja.
Strawbs: Evolucionaron de un folk puro a un rock progresivo sinfónico liderado por Dave Cousins.
Gryphon: Únicos por utilizar instrumentos genuinamente medievales (como el cromorno) en un contexto de rock.
Steeleye Span: Llevaron las baladas tradicionales inglesas a estructuras de rock más elaboradas.
Harmonium: Desde Quebec, aportaron una sensibilidad pastoral y sinfónica inigualable en francés.
Spirogyra (UK): No confundir con la banda de jazz; eran expertos en un folk intrincado y letras ácidas.
Jan Dukes de Grey: Representantes del lado más aventurero y experimental del género.
Mellow Candle: Banda irlandesa que creó armonías vocales complejas y una atmósfera mística única.
Third Ear Band: Folk experimental con tintes de música raga y minimalismo.
Mostly Autumn: Una banda más contemporánea que fusiona el legado de Pink Floyd con el folk celta.