La No Wave fue una reacción violenta y cínica tanto contra el punk —que ya consideraban comercial y predecible— como contra la New Wave, a la que veían como una limpieza superficial del rock. El nombre es un juego de palabras: si la "Nueva Ola" (New Wave) era tendencia, ellos no eran "Ninguna Ola" (No Wave).
Nueva York a finales de los 70 era una ciudad en quiebra, sucia y peligrosa. En este entorno de edificios abandonados y alquileres baratos, una comunidad de artistas, cineastas y músicos (muchos sin formación técnica) empezaron a experimentar.
El momento clave del movimiento fue el festival en el Artists Space de 1978, donde el productor Brian Eno quedó fascinado por el sonido y decidió producir el álbum recopilatorio "No New York". Este disco, que incluía a James Chance and the Contortions, Teenage Jesus and the Jerks, Mars y DNA, se convirtió en el documento definitivo del género.
La No Wave no buscaba el placer del oyente, sino la confrontación. Se caracteriza por:
Atonalidad y Disonancia: Olvídate de las melodías bonitas; aquí predominan los chirridos de guitarra y el ruido puro.
Ritmos Fracturados: Influencias del jazz libre (free jazz) y ritmos tribales o industriales, a menudo repetitivos hasta el trance.
Aversión a la técnica: Muchos músicos tocaban instrumentos que no sabían usar, buscando sonidos nuevos y crudos.
Brevedad y Agresión: Las canciones solían ser cortas, intensas y carentes de estribillos.
Teenage Jesus and the Jerks: Liderados por la icónica Lydia Lunch, eran famosos por sus sets de 10 minutos de ruido puro.
James Chance and the Contortions: Mezclaban el funk de James Brown con un saxofón disonante y una actitud punk agresiva.
DNA: El grupo de Arto Lindsay, conocidos por su enfoque minimalista y el uso de guitarras que sonaban como cables pelados.
Mars: Posiblemente la banda más abstracta y difícil de escuchar del movimiento original.
Sonic Youth: En sus inicios (especialmente en su primer EP), eran los alumnos directos de la No Wave.
Glenn Branca: Compositor que utilizaba ejércitos de guitarras eléctricas afinadas de forma extraña para crear "sinfonías" de ruido.
Swans: En su primera etapa, llevaron el nihilismo de la No Wave a un sonido extremadamente lento, pesado y brutal.
The Lounge Lizards: Liderados por John Lurie, personificaron el "Fake Jazz" (jazz falso) asociado al movimiento.
Bush Tetras: Aportaron ritmos más bailables y un toque feminista con su hit "Too Many Creeps".
Theoretical Girls: Banda de Glenn Branca y Jeffrey Lohn, pilares de la escena más artística.
ESG: Aunque más rítmicas y minimalistas, sus líneas de bajo influyeron profundamente en la actitud de la época.
Liquid Liquid: Maestros del ritmo hipnótico y el post-punk neoyorquino relacionado con la escena.
8-Eyed Spy: Otro proyecto de Lydia Lunch, un poco más cercano al blues, pero igual de retorcido.
Ut: Un trío femenino que mantuvo viva la llama de la improvisación y la disonancia durante los años 80.
Blisster: (O artistas como Rhys Chatham) que exploraron las texturas de la guitarra eléctrica desde un ángulo minimalista.