El Rhythm and Blues, originalmente acuñado como término a finales de los años 40 en Estados Unidos, no es solo un género, sino una evolución social y musical. Surgió cuando las poblaciones afroamericanas se mudaron a las grandes ciudades industriales (como Chicago, Detroit y Nueva York) y electrificaron el Delta Blues acústico, mezclándolo con el ritmo bailable del Jazz y el fervor emocional del Gospel.
A diferencia del blues tradicional, que solía ser melancólico y solitario, el R&B era música de banda y de celebración. Introdujo una sección rítmica insistente (el "backbeat"), el uso prominente del saxofón y, fundamentalmente, la guitarra eléctrica. Las letras pasaron de hablar solo de las penas del campo a tratar sobre la vida urbana, el sexo, el baile y la libertad.
En los años 50, el R&B era lo que se conocía como "Race Records" (música grabada por y para afroamericanos). Sin embargo, su energía era tan contagiosa que los jóvenes blancos empezaron a sintonizar las radios que lo pasaban. Cuando el tempo se aceleró un poco más y el mercado se unificó, el mundo lo bautizó como Rock and Roll. De hecho, artistas como Little Richard o Chuck Berry son reclamados tanto por el R&B como por el Rock.
En los 60 y 70, el R&B se diversificó. Dio paso al Soul (más emocional y ligado al gospel) y al Funk (más centrado en el ritmo síncopado). Con la llegada de los sintetizadores en los 80, el género mutó en lo que hoy llamamos R&B Contemporáneo, pero la esencia del "ritmo y sentimiento" sigue intacta.
Louis Jordan: El "Rey del Jukebox". Su Jump Blues fue el cimiento donde se construyó todo lo demás.
Ray Charles: El genio que mezcló el Gospel con el Blues, creando una receta que cambió la música para siempre.
Ruth Brown: Conocida como "Miss Rhythm", fue la reina indiscutible del R&B en los años 50.
Fats Domino: Trajo el sonido de Nueva Orleans al piano, siendo una influencia masiva para Elvis y los Beatles.
Little Richard: Pura energía volcánica. Llevó el R&B al límite de la velocidad y la provocación.
Chuck Berry: El poeta del género; quien definió que la guitarra eléctrica sería el instrumento rey del siglo XX.
Muddy Waters: Aunque empezó en el Blues, su etapa eléctrica en Chicago es la definición perfecta del R&B duro.
James Brown: El hombre que llevó el R&B hacia el Funk, cambiando el concepto de ritmo en la música.
Aretha Franklin: La "Reina del Soul", que llevó la potencia vocal del R&B a niveles celestiales.
Sam Cooke: La voz de seda que unió el éxito comercial con la lucha por los derechos civiles.
Etta James: Una de las voces más versátiles y poderosas, capaz de transitar entre el R&B, el jazz y el rock.
The Drifters: Maestros del Doo-Wop y el R&B vocal melódico.
Bo Diddley: Creador del "Bo Diddley beat", un ritmo que todavía hoy se usa en miles de canciones de rock.
Ike & Tina Turner: Representaron la cara más electrizante y enérgica del R&B de los años 60.
Otis Redding: El gigante del sonido Stax, que personificó la pasión y la crudeza del género antes de su trágica muerte.