Para entender lo que ocurrió en 1967, primero debemos situarnos en el epicentro: el distrito de Haight-Ashbury en San Francisco. A diferencia de la escena de Los Ángeles, que era más industrial y comercial, San Francisco se convirtió en un laboratorio social. Aquí, la música no se veía como un producto, sino como una extensión de la experiencia comunitaria y, fundamentalmente, del viaje lisérgico.
El movimiento hippie no surgió de la nada. Fue la evolución de la "Generación Beat" de los años 50. Jack Kerouac y Allen Ginsberg ya habían plantado la semilla de la rebelión contra el materialismo estadounidense. Sin embargo, los nuevos jóvenes —los baby boomers que llegaban a la universidad— le añadieron dos componentes explosivos: el LSD y la electrificación del folk.
En 1965 y 1966, eventos como los Acid Tests organizados por Ken Kesey y sus "Merry Pranksters" sirvieron de campo de entrenamiento. En estas fiestas, el grupo The Warlocks (que pronto cambiaría su nombre a Grateful Dead) experimentaba con improvisaciones interminables mientras el público consumía LSD. La música dejó de tener una estructura de verso-estribillo para convertirse en una exploración sonora que buscaba replicar o acompañar el estado de expansión de la conciencia.
A medida que nos acercábamos a 1967, el "Sonido de San Francisco" comenzó a definirse. No era un estilo único, sino una amalgama de influencias:
En enero de 1967, se celebró el "Human Be-In" en el Golden Gate Park. Fue la primera gran reunión masiva que alertó a los medios de comunicación sobre lo que estaba pasando. Timothy Leary pronunció su famosa frase: "Turn on, tune in, drop out" (Enciéndete, sintoniza, abandona).
Este evento fue el imán que atrajo a miles de jóvenes de todo el país hacia San Francisco para las vacaciones de verano. La promesa era simple: una sociedad alternativa basada en el amor, el compartir y la música gratuita.
Si Haight-Ashbury era el corazón espiritual, el Festival de Monterey (junio de 1967) fue el bautismo de fuego del rock moderno. Fue el primer gran festival de rock de la historia, organizado bajo el lema "Música, Amor y Flores". Monterey hizo varias cosas fundamentales por el rock:
Validación Artística: El rock dejó de ser visto como "música para adolescentes" y empezó a ser tratado como arte serio.
Lanzamiento de Estrellas: Además de Janis Joplin y Jimi Hendrix, el festival consolidó a bandas como The Who (quienes destruyeron sus instrumentos en el escenario, llevando la agresión estética al límite) y presentó a la audiencia estadounidense a Otis Redding, cruzando las fronteras entre el soul y el rock.
El Sistema de Sonido: Se implementaron avances tecnológicos en amplificación que permitieron que el rock pudiera tocarse ante multitudes masivas con claridad, algo impensable años antes.
Mientras en EE. UU. el rock se volvía comunitario, en Inglaterra los grandes nombres también mutaban. The Beatles publicaron Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band el 1 de junio de 1967. Aunque no eran "hippies" en el sentido estricto del estilo de vida de San Francisco, este álbum proporcionó la banda sonora sofisticada para el verano. La producción de George Martin y la experimentación de Lennon y McCartney demostraron que el estudio de grabación podía ser un instrumento más.
Por su parte, Pink Floyd, con Syd Barrett a la cabeza, dominaba la escena underground de Londres en el club UFO. Su psicodelia era más espacial y visual, utilizando juegos de luces líquidas que pronto se convertirían en un estándar para todos los conciertos de rock.
No todo fue "paz y amor". El Verano del Amor fue víctima de su propio éxito. La llegada masiva de jóvenes (cerca de 100,000) colapsó la infraestructura de San Francisco. El hambre, las enfermedades y la llegada de drogas más duras como la metanfetamina y la heroína empezaron a erosionar el idealismo.
El Verano del Amor cambió el rock para siempre en tres aspectos clave:
La duración de las canciones: Se rompió la barrera de los 3 minutos de la radio pop. Las bandas empezaron a grabar canciones de 10 o 15 minutos (ej. "The End" de The Doors o las improvisaciones de los Dead).
La estética visual: El arte de los pósteres psicodélicos y la moda hippie (colores vibrantes, flores, estética étnica) se integró en la identidad visual del rock.
La conciencia social: El rock se convirtió en el vehículo principal para el activismo político y la protesta contra la Guerra de Vietnam, una unión que se fortalecería hasta llegar a Woodstock en 1969.
Janis Joplin - "Piece Of My Heart" 1969 (Reelin' In The Years Archive)
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