EL HEAVY METAL (PRIMERA PARTE)

Los Cimientos del Infierno: El Heavy Metal en los 70

Black Sabbath (1975)

Cuando las últimas brasas del punk se extinguían y la New Wave comenzaba a dominar las radios, un sonido más oscuro, potente y visceral estaba gestándose en las entrañas del rock. El Heavy Metal, gestado en la década de 1970, explotaría en los 80.

Black Sabbath

Considerados los padres fundadores del género. Desde Birmingham, con Tony Iommi como el "riffmaster" que creó esas afinaciones bajas y oscuras debido a un accidente laboral, y Ozzy Osbourne con sus letras de ocultismo y desesperación, Sabbath dio forma al arquetipo del metal: riffs lentos, pesados, oscuros y con una atmósfera ominosa. Discos como Paranoid y Master of Reality son la biblia del metal.

Led Zeppelin (1975)

Led Zeppelin

Aunque no eran puramente metal, su influencia es innegable. La potencia de los riffs de Jimmy Page, la voz operística de Robert Plant y la base rítmica de Bonham, especialmente en canciones como "Whole Lotta Love" o "Immigrant Song", establecieron un estándar de agresividad y virtuosismo.


Deep Purple

Deep Purple (1972)

Con la velocidad del órgano de Jon Lord y la guitarra virtuosísima de Ritchie Blackmore, Deep Purple llevó el hard rock hacia territorios más potentes, con canciones como "Smoke on the Water" siendo himnos proto-metal.

Estas bandas sentaron las bases. El sonido era más distorsionado, los tambores eran más fuertes y las letras a menudo exploraban temas de fantasía, ciencia ficción, ocultismo y crítica social, lejos de las preocupaciones folk o las complejidades progresivas.


Black Sabbath - Iron Man (1970)

La Nueva Ola del Heavy Metal Británico (NWOBHM) y la Explosión de los 80

Iron Maiden (1982)

A finales de los 70, la energía del punk demostró que la música podía ser rápida y agresiva. La fusión de esa velocidad con la oscuridad y el peso de Sabbath dio origen a la Nueva Ola del Heavy Metal Británico (NWOBHM). Fue el catalizador que llevaría al metal a conquistar el mundo en los 80.

Iron Maiden

Liderados por Steve Harris y con la icónica voz de Bruce Dickinson, Maiden combinó complejidad musical, velocidad y un virtuosismo melódico con letras épicas sobre historia, literatura y mitología. Su mascota, Eddie, se convirtió en un ícono global.

Judas Priest (1981)

Judas Priest

Con dos guitarras gemelas y la voz inconfundible de Rob Halford, "The Metal God", Judas Priest perfeccionó la imagen del metal con cuero, tachuelas y una potencia que los hizo pioneros.

Motörhead

La banda de Lemmy Kilmister difuminó las líneas entre el punk y el metal, con una velocidad y una actitud que influenciarían a innumerables bandas de thrash metal.

Estas bandas abrieron la puerta para que el metal explotara en Estados Unidos y Europa, dando lugar a una miríada de subgéneros como el thrash, speed, power y death metal. Bandas como Metallica, Slayer, Megadeth y Anthrax tomarían el testigo de la velocidad y la agresión.


Iron Maiden - The Number Of The Beast (1982)

El Auge del Glam Metal: De Sunset Strip a las Estrellas

Motley Crue (1983)

A mediados de los 80, mientras el thrash metal se forjaba en la bahía de San Francisco, otro tipo de metal, más melódico, comercial y visualmente impactante, se apoderaba del Sunset Strip de Los Ángeles. El Glam Metal (también conocido como Hair Metal, Pop Metal o Sleaze Rock) tomó la teatralidad del Glam Rock de los 70 y la combinó con la velocidad del metal, estribillos pegadizos y una imagen andrógina y excesiva.

Mötley Crüe

La banda más representativa del género. Con su imagen salvaje, maquillaje, cabello cardado y canciones sobre fiestas, chicas y rebeldía, Mötley Crüe encarnó el hedonismo del Glam Metal.

Poison

Conocidos por sus baladas poderosas y su estética ultra-glamurosa, con Brett Michaels y su sonrisa perfecta, Poison fueron maestros en la combinación de melodía y rock de fiesta.

Bon Jovi (1984)

Bon Jovi

Si bien tenían elementos de Glam, lograron trascender el género con un sonido más cercano al hard rock de estadio y letras inspiradoras. Slippery When Wet y New Jersey los convirtieron en superestrellas globales.

Guns N' Roses

Aunque musicalmente más crudos y cercanos al hard rock sucio, su ascenso coincidió con el apogeo del Glam Metal, y su imagen "sleaze" y actitud irreverente los colocaron en la cima.

Def Leppard

Def Leppard (1981)

Desde Sheffield, Reino Unido, Def Leppard perfeccionó el sonido del rock de estadio con una producción pulcra, coros masivos y canciones que mezclaban la potencia del metal con la accesibilidad del pop.

El Glam Metal dominó MTV y las listas de éxitos, convirtiendo a sus miembros en ídolos adolescentes. Los conciertos eran espectáculos pirotécnicos, y la imagen era tan importante como la música. Las canciones trataban sobre el amor, la libertad, las fiestas y la rebeldía, pero con un empaque mucho más amigable para la radio que el thrash metal.

El Fin de la Fiesta y el Legado

Para finales de los 80 y principios de los 90, el Glam Metal comenzó a decaer. La fórmula se había agotado, y la imagen se volvió predecible. La aparición del Grunge de Seattle a principios de los 90, con su estética anti-glam y su sonido más crudo y emocional, barrió con el exceso y la superficialidad del Glam Metal.

Sin embargo, el Heavy Metal, en sus múltiples formas, ha demostrado una resiliencia inmensa. Lo que comenzó como un puñado de bandas ruidosas en los 70, se expandió hasta ser un universo de subgéneros, con legiones de fans dedicados en todo el mundo que lo harían resurgir años después.


Judas Priest - "Breaking The Law" 1983 (Reelin' In The Years Archive)



Fuentes: