Medicine Show
Don McLean nació el 2 de octubre de 1945 en el seno de una familia establecida en New Rochelle, Nueva York. Hijo de Elizabeth y Donald McLean, su infancia estuvo marcada por un entorno que, aunque tradicional, permitió que su sensibilidad artística floreciera desde una edad muy temprana. Apenas a los cinco años, el pequeño Don ya manifestaba un interés inusitado por la música en todas sus formas. Pasaba horas interminables frente a la radio familiar o explorando la colección de discos de sus padres, absorbiendo melodías y ritmos que moldearían su identidad futura.
Sin embargo, su niñez no estuvo exenta de dificultades. McLean padeció de asma desde muy joven, una condición que lo obligaba a ausentarse de la escuela por períodos prolongados. Aunque esto supuso un desafío para su rendimiento académico convencional, paradójicamente se convirtió en el catalizador de su desarrollo musical. En el aislamiento de su hogar, su amor por las artes encontró el espacio necesario para crecer sin distracciones. Era común verlo organizar pequeñas presentaciones para su familia y amigos cercanos, mostrando ya entonces una chispa de lo que más tarde sería su presencia escénica.
Durante su adolescencia, dio pasos definitivos hacia su profesionalización. Adquirió su primera guitarra, una Harmony F Hole con acabado sunburst, en la tienda House of Music de su localidad. Consciente de que la voz sería su instrumento principal, tomó clases de canto que fueron costeadas por su hermana. Estas lecciones, sumadas a una rutina física disciplinada de correr, caminar y nadar, no solo mejoraron notablemente su condición asmática, sino que le permitieron desarrollar un control de la respiración excepcional. Esta capacidad técnica se convertiría en su sello distintivo, permitiéndole ejecutar frases musicales largas y fluidas —como se aprecia en su famosa interpretación de «Crying»— sin la interrupción de tomas de aire visibles.
En 1961, Don vivió un momento de profunda conexión con su padre durante su único viaje de vacaciones juntos a Washington D.C. No obstante, la tragedia golpeó apenas unos meses después con el fallecimiento de Donald McLean. A los 15 años, Don enfrentó esta pérdida refugiándose aún más en la música folk. La influencia de The Weavers y su grabación de 1955 «Live at Carnegie Hall» fue determinante. Con una determinación inquebrantable, comenzó a buscar contactos en la industria, llegando a contactar personalmente a figuras como Fred Hellerman y Erik Darling, con quien entablaría una amistad cercana.
Bajo la tutela y amistad de Erik Darling, Don grabó sus primeras sesiones de estudio junto a Lisa Kindred. A pesar de recibir una oferta para integrarse a los Rooftop Singers, McLean la rechazó, pues ya se percibía a sí mismo como un trovador independiente, un solista capaz de llevar el peso de la narrativa musical. Tras una breve estancia de cuatro meses en la Universidad de Villanova en 1963 —periodo en el que conoció a Jim Croce y vivió el impacto del asesinato del presidente Kennedy—, Don comenzó a ser representado por Harold Leventhal Management.
Este fue el inicio de una etapa de seis años de intenso trabajo en el circuito de clubes y festivales. Desde el Bitter End y el Gaslight Café en Nueva York hasta el Troubadour en Los Ángeles, McLean compartió escenario con una diversidad asombrosa de artistas, incluyendo a Pete Seeger, Janis Ian y Steppenwolf. A pesar de este ritmo frenético, no descuidó su formación académica y se graduó en Administración de Empresas en el Iona College en 1968, rechazando incluso una beca de posgrado en Columbia para seguir su verdadera pasión.
Crying - Chain Lightning (1980)
Su compromiso social también se manifestó en esta época. Como el «Trovador del río Hudson» para el Consejo de las Artes de Nueva York, viajó por el valle del Hudson concienciando sobre el medio ambiente a través de sus canciones. Esta labor culminó en su participación en la tripulación original del Sloop Clearwater junto a Pete Seeger, una iniciativa que combinaba la música con el activismo ecológico a lo largo de la costa atlántica.
En 1969, mientras el exterior del estudio en Berkeley se veía sacudido por las protestas estudiantiles, Don grababa su álbum debut, «Tapestry». El contraste entre la tensión social externa y la belleza de temas como «And I Love You So» definió el tono del disco. Lanzado por Mediarts, el álbum transformó a McLean en una sensación del underground y en uno de los favoritos de las emisoras de radio FM, permitiéndole encabezar carteles en todo el país.
El punto de inflexión definitivo ocurrió en 1971 con el lanzamiento de «American Pie». Grabada en mayo de 1971, la canción se presentó al público durante el cierre del histórico Fillmore East. Lo que siguió fue un fenómeno sin precedentes. A pesar de su inusual duración de ocho minutos, la canción dominó tanto la radio FM como la AM, alcanzando el número uno y convirtiéndose en la pieza más larga en liderar las listas hasta ese momento. El álbum homónimo «American Pie» fue un éxito internacional que catapultó a McLean al estatus de superestrella mundial. La letra de «American Pie», cargada de simbolismo, generó un debate interminable sobre su significado, interpretaciones que el propio Don prefirió no confirmar ni desmentir, dejando que la obra hablara por sí misma.
El éxito continuó con «Vincent», un homenaje a Van Gogh que alcanzó los primeros puestos en EE. UU. y el Reino Unido, consolidando su reputación como un compositor de una profundidad lírica excepcional. Sus giras mundiales comenzaron a llenar estadios y salas prestigiosas como el Royal Albert Hall, donde su vasto repertorio de folk, rock y clásicos estadounidenses cautivó a audiencias globales.
Tras el fenómeno de «American Pie», McLean exploró diferentes facetas en sus álbumes posteriores. Su tercer disco, «Don McLean», fue una obra introspectiva que reflejaba su reacción ante la fama repentina. Por el contrario, «Playin’ Favorites» (1973) mostró una faceta más optimista y celebratoria, incluyendo éxitos como «Mountains of Mourne».
Es fundamental destacar la influencia de McLean como compositor. Perry Como llevó «And I Love You So» al top 5 del Reino Unido, y se reconoce ampliamente que su interpretación de «Empty Chairs» en el Troubadour fue la inspiración directa para el clásico «Killing Me Softly With His Song». A lo largo de los años 70 y 80, Don mantuvo su relevancia con conciertos multitudinarios, como el de Hyde Park en 1975 ante 100,000 personas, y su exitosa etapa en Nashville que resultó en el álbum «Chain Lightning» y su aclamada versión de «Crying».
La carrera de McLean ha experimentado varios «regresos» triunfales. En 1991, «American Pie» volvió a las listas británicas, y en 1997, su aparición junto a Garth Brooks en Central Park ante medio millón de personas marcó el inicio de una nueva etapa de reconocimiento masivo. Cerró el siglo XX actuando ante el presidente Clinton en el Monumento a Lincoln, el mismo lugar que había visitado con su padre décadas atrás.
El siglo XXI trajo la versión de «American Pie» de Madonna en el año 2000, un gesto que McLean describió como un «regalo de una diosa» y que atrajo a una nueva generación de oyentes. Otros artistas, como George Michael, también recurrieron a su catálogo para expresar mensajes sociales potentes, como fue el caso de la versión de «The Grave» en protesta por la guerra de Irak.
En las últimas dos décadas, los honores no han dejado de llegar: doctorados honoris causa, inducciones al Salón de la Fama de los Compositores y al Salón de la Fama de los Grammy, y la inclusión de «American Pie» en el Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso. En 2018, lanzó «Botanical Gardens», demostrando que su capacidad creativa sigue intacta. Con una estrella en el Paseo de las Estrellas de Las Vegas y certificaciones de ventas en múltiples continentes, Don McLean permanece como una figura central de la cultura musical, un trovador cuya voz y mensajes siguen resonando con la misma fuerza que el primer día.
Don McLean - American Pie (1972)
DISCOGRAFÍA(*):
American Pie (1971)
Don McLean (1972)
Playin' Favorites (1973)
Homeless Brother (1974)
Prime Time (1977)
Chain Lightning (1978)
Believers (1981)
Love Tracks (1988)
For the Memories (1989)
Headroom (1991)
The River of Love (1995)
Christmas Dreams (1997)
Sings Marty Robbins (2001)
You've Got to Share: Songs for Children (2003)
The Western Album (2003)
Rearview Mirror: An American Musical Journey (2005)
Addicted to Black (2009)
Botanical Gardens (2018)
Still Playin' Favorites (2020)
American Boys (2024)
FUENTES:
donmclean.comWikipedia
FOTOS:
1) Michael Putland / Getty Images2) Craig Sjodin / American Broadcasting Companies via Getty Images
3) Rob Ball / WireImage via Getty Images
4) Terry Wyatt / Getty Images
VIDEO:
Youtube (@BBCPolitics)(*) Sólo se muestran los discos de estudio.